Toscana 2005 - Despedida y regreso

Despedida y regreso

Es hora de empezar a despedirnos de la Toscana

Ha sido una semana intensa. Interesante. Un estímulo constante para los sentidos y para el intelecto. Una serie de ciudades enclavadas en lo que algún buen amigo considera la auténtica cuna de la civilización occidental, remontándose a los supuestamente enigmáticos etruscos.

Tras volver de Pisa, sólo queda tiempo para un paseo, ya al caer la noche, por las calles florentinas. Un último momento para retener en la retina aquellas imágenes más características. Lo que no se quiere olvidar.

Como la imagen del soberbio Ponte Vecchio ya sumido en la noche, pero siempre colorido bajo la iluminación artificial que lo hace resaltar de las negras aguas del Arno.

BORDER=0O la impresionante perspectiva de la Galleria degli Uffici, con sus soberbias y geométricas dimensiones, enmarcando la esbelta torre del Palazzo della Signoria, al fondo.

BORDER=0Y tantas otras... No, si habrá que volver algún día.

Volando sobre Italia

Despidiéndonos ya de la Toscana, el viaje de vuelta en Alitalia entre Florencia-Peretola y Barcelona-El Prat de Llobregat con escala en Milan-Malpensa transcurrió en un día de sol radiante, despejado, con gran visibilidad. Y aprovechando la bondad del personal de facturación a la hora de permitir al viajero elegir su plaza, pudo hacer alguna fotografía que, aunque técnicamente defectuosas por el bajo contraste ocasionado por la ventanilla del avión, puede ser curiosas y permitir un digno adiós a este reportaje por entregas que hoy acaba.

El primer accidente orográfico de interés son los montes en las cercanías de Carrara, con el mar Tirreno al fondo, y en las que se pueden observar las heridas producidas por las numerosas canteras que extraen el preciado marmol, tan utilizado en muchos de los monumentos que hemos podido disfrutar durante el viaje.

BORDER=0En las cercanías de Milán, la aeronave surca la inmensa y fertil llanura Padana (la llanura del Río Po), sobre la que destaca al norte la magnífica presencia de los Alpes con sus cumbres ampliamente nevadas aun en una época del año tan tardía como la segunda semana de septiembre. Aunque es difícil de decir en la distancia, el macizo que vemos en la distancia, y que el viajero situó con dificultad al oeste del Lago Maggiore, podría ser el conformado por el Monte Rosa y el Cervino, en la frontera italo-suiza. No es seguro, pero sí probable.

BORDER=0Sí que es seguro, que dada la situación del aeropuerto de Milan-Malapensa, y por la forma del mismo, este gran lago que se pudo ver nada más despegar en dirección a Barcelona no puede ser otro que el Lago Maggiore. Hmmmm, aquí hay que ir.

BORDER=0Más difícil de adivinar la filiación de este hermoso macizo que se pudo ver cuando el avión alcanzó ya una considerablemente altura, pero existe uan cierta probabilidad, que difícilmente puedo asegurar, de que se tratase del macizo de MontBlanc. A favor, la probable ruta que realizó y la dominancia en altura sobre el resto de las montañas. En contra,... casi cualquier cosa que os imaginéis.

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