Eslovenia, un país nuevo,... bello y de juguete

Año 1993, desde hace 3 años escasos, Eslovenia es un país independiente. Minúsculo, con pocos recursos, pero con mucho apoyos de sus padrinos europeos, Alemania, Austria, Italia... Todos tienen intereses en este pequeño país. Hay cosas que comprar y vender.

Un amigo del viajero tiene un conocido en Koper; Capodistria en italiano. A seis kilómetros de Trieste, al norte de la península de Istria. Zona bilingüe. Todos hablan italiano y esloveno. Es pecado decir que son trilingües. Se supone que también hablan serbocroata.

Un grupo de pequeñas y coquetas ciudades en la costa del Adriático nos reciben con hospitalidad. Izola, Piran, Portoroz, son lugares recoletos y acogedores. Para los inversores italianos, Isola, Pirano, Portorosso, son como su casa, o por lo menos como su patio trasero.

El resto del país tiene su interés. Majestuosos los Alpes Julianos, próximos a Austria, que disfrutamos desde las frescas orillas del lago Bled. La Cartuja de Kostanjevica como un retroceso a la vida monástica del medioevo. Las impresionantes formaciones karsticas de Postojna, donde una guía agradecida de poder hablar libremente con tres extranjeros confiesa los problemas ocultos de esta sociedad "independiente": altos impuestos, aumento del paro, una ingeniera técnica trabajando de guía turística por el cierre de las fábricas. Parece que determinados "políticos" no lo cuentan todo... Es como estar en casa...