Amsterdam, paradigma del norte de Europa

Existen muchos elementos característicos de Ansterdam. Llamada por la abundancia de sus canales la Venecia del Norte, al igual que la ciudad italiana basa su prosperidad en dar la cara al mar, sirviéndose para hacerse grande gracias a la actividad comercial de sus intrépidos marinos.

Bordeando sus canales, las características casas holandesas de estrechas fachadas y tejados escalonados, sirven de elemento definitorio de numerosas ciudades del norte de Europa. Lo mismo que sus tranvías, sus bicicletas o sus mercados.

No sólo encontramos una ciudad populosa. También encontramos rincones recoletos, que simbolizan el espíritu de la sociedad que se desarrolla en los Países Bajos con el advenimiento del protestantismo, y un ejemplo de ello es el Beginage, antigua comunidad de mujeres, con un sentido religioso y solidario. Por mucho que al viajero le de miedo cualquier forma extrema de manifestación religiosa.

El viajero, durante su estancia, tiene la fortuna de ver la ciudad bajo un sol radiante, que incluso adorna la ciudad tras la eventual tormenta que viene a refrescar el ambiente.

Y antes de retirarse, comprobar cómo cierto tipo de "soldaditos de plomo" no son exclusivos de "su graciosa majestad británica".